La institución financiera avanza en su digitalización para adaptarse a los cambios de hábitos de los clientes y ganar eficiencia. Su fondo de inversión le permite conocer de primera mano el futuro de las finanzas.

En 2018, Santander tendrá 30 millones de clientes digitales. Es decir, que utilizarán masivamente Internet y el móvil en su relación con la entidad financiera. Son estimaciones de Víctor Matarranz, director general de Estrategia de Santander, en declaraciones al diario Expansión de España. En la actualidad, la cifra de clientes digitales se sitúa en el entorno de 16 millones, un 13% del total.

Estas cifras constatan que la digitalización es un proceso ineludible para las entidades financieras, obligadas a integrar estos nuevos canales digitales y a competir con los actores de Internet que amenazan su negocio.

“Tenemos que evolucionar para dar respuesta a nuestros clientes, que se están moviendo a los canales digitales, y ganarnos así su fidelidad”, explica Matarranz, quien es tajante al asegurar que este proceso es “una prioridad” en la estrategia de banco, que sigue muy de cerca los progresos que se realizan en cada país.

“No creemos que haya que empujar a los clientes hacia estos servicios digitales, simplemente hay que acompañarlos. El cliente es quien decide el cuándo, dónde y cómo quiere trabajar con nosotros, qué canal quiere utilizar”, agregó.

El directivo asegura que el banco “trabaja desde hace años” en el ámbito digital, aunque reconoce que la apuesta ha tomado impulso este ejercicio al situar la transformación digital como un pilar estratégico.

Santander tiene en la actualidad 12.900 sucursales, 35.700 cajeros automáticos y 680.000 terminales punto de venta (TPV) repartidos por todo el mundo. Toda esta cobertura genera 1.260 millones de transacciones por semana, a través de 7.000 aplicaciones.

Fuente: El País