La temporada de huracanes en el Atlántico de 2013 finalizó como comenzó en junio, tranquilamente, y se consideró como la temporada más tranquila en los Estados Unidos de huracanes importantes en casi 20 años. La temporada produjo sólo dos huracanes y pérdidas aseguradas mínimas. Una tormenta tropical tocó tierra en la costa este.

Si bien 2013 sí produjo 13 tormentas conocidas, de acuerdo con el límite inferior del intervalo del pronóstico del Centro de Predicción del Clima de la Administración Nacional Atmosférica y Oceánica, los dos huracanes que sí se produjeron fueron ambos tormentas débiles. No hubo huracanes importantes de la categoría 3 o superiores.

Esta fue la tercera temporada debajo de lo normal desde 1995, cuando la región del Atlántico ingresó a una era “activa”, período de décadas de duración caracterizado por condiciones climáticas favorables para la formación de huracanes.