Según un análisis emitido por Swiss Re Ltd., las catástrofes — naturales y aquellas causadas por el hombre — ocasionaron pérdidas aseguradas estimadas en US$ 108.000 millones.

Tal cifra es más del doble de los US$ 48.000 millones en pérdidas aseguradas relacionadas con catástrofes registradas el año pasado.  Swiss Re, con sede en Zurich, anunció que los reclamos por catástrofes naturales solamente alcanzaron los US$ 103.000 millones este año, en comparación con los US$ 43.000 millones del año pasado.

A consecuencia de las pérdidas aseguradas, 2011 fue el año más costoso que se haya registrado, detrás de 2005 cuando las pérdidas aseguradas totalizaron los US$ 123.000 millones.

Según Kurt Karl, el principal economista de Swiss Re, la cobertura contra terremotos es “aún bastante baja”, incluso en países industrializados con alto riesgo sísmico como Japón, el cual sufrió un devastador terremoto seguido de un tsunami en marzo.

“Si Japón hubiese estado bien asegurado como otros países con alto riesgo sísmico, tal el caso de Nueza Zelanda, la cuenta total de la industria hubiese sido mucho mayor», afirmó Swiss Re en su análisis.

Durante la primera mitad del año, la catástrofe ocurrida en Japón, además de los terremotos en Nueva Zelanda, los tornados en los Estados Unidos y otras catástrofes produjeron pérdidas aseguradas de hasta US$ 70.000 millones, informó el análisis publicado por Swiss Re .

Sin embargo, las moderadas pérdidas por los huracanes de este año mantuvieron a las pérdidas aseguradas por debajo del récord establecido en 2005, cuando tres huracanes —Katrina, Rita y Wilma — produjeron pérdidas aseguradas por más de US$ 100.000 millones.