Los riesgos políticos asociados con la nacionalización y expropiación existían hace 50 años, como lo hacen hoy. Después de todo, fue el presidente egipcio Gamel Abdel Nasser quien nacionalizó el Canal de Suez en 1956.

En los últimos años, los precios de los seguros contra riesgos políticos se habían mantenido generalmente estables o disminuían, como un reflejo de las tasas más amplias de seguros comerciales, las que se han reducido de manera sostenida en los últimos dos años. Es probable que los recientes disturbios políticos en el Medio Oriente cambien la situación.

“Si hoy eres un gerente de riesgos en el mercado en búsqueda de cobertura en Yemen y Egipto, el apetito se vería limitado y el costo se dispararía» afirmó Joe Restoule, ex presidente de Risk and Insurance Management Society y consultor para Aegis Insurance Services.

La solución para las compañías enumeradas en Fortune 1000 con operaciones en países del exterior es transferir el riesgo antes de que suceda.  Restoule agregó que “hay mucha capacidad cuando todo está bien”.

Sin embargo, es difícil predecir el próximo estallido, y testimonio de ello son los recientes incidentes en la región rica en petróleo del Medio Oriente.  Los eventos en la región se han sucedido de manera tan rápida en los dos últimos meses que incluso los suscriptores de seguros mas “listos” fueron incapaces de verlos venir.

Y cuando el malestar se hizo evidente, golpeó a algunos países más fuerte que a otros.  Los cambios en el liderazgo de Túnez y Egipto fueron comparativamente pacíficos.

Libia, un importante exportador de petróleo, es una historia diferente dado que los rebeldes luchan para derrocar al dictador de larga data.  “En Trípoli, las empresas han tenido que mudar cosas a nuevos depósitos”, manifestó Smita Malik, director de seguros comerciales de Clements International.

Según los expertos en seguros contra riesgos políticos, los riesgos subyacentes de revolución política son algunas de las innegables verdades económicas y demográficas universales.

En el siglo XXI, el planeta alberga a más de 6.000 millones de personas, un aumento respecto de 1910, cuando el número de personas era menor a 1.700 millones.

Muchas personas subsisten con menos de US$ 1 por día, y si bien somos más productivos y en general más libres que muchos de nosotros en el pasado, las inequidades económicas persisten. Ello es una receta para la agitación, y a menudo los gobiernos intervienen con subsidios.

El otro factor básico para el riesgo político son los programas de sanciones que impiden a las empresas hacer transacciones comerciales. “Los programas de sanciones generan pérdidas para las empresas ya que no pueden seguir efectuando transacciones comerciales, y este riesgo es más complejo de lo que solía ser», comentó.

A veces, las sanciones son impuestas de manera selectiva, como lo hizo la Oficina de Control de Activos en Belarús. Las sanciones impuestas por la OFAC prohíben operaciones con la compañía petrolera estatal. “Con Irán es más fácil, porque las sanciones son mucho más amplias”, agregó.

Los gerentes de riesgos deben prestar especial atención a las coberturas que involucran contratos comerciales.

“Los gobiernos pueden apoderarse de los negocios, tal como lo hizo el gobierno boliviano unos años atrás al nacionalizar las industrias consideradas vitales para el bienestar de la nación”, afirmó. “Venezuela tiende a apropiarse de empresas y pagar indemnización por ello, aunque el monto es frecuentemente objeto de conflicto”.

La capacidad para las pólizas individuales en ese mercado tiende a ser menor, y el riesgo generalmente es sindicado.

Los gerentes de riesgos también deben prestar atención a los “seguros de inversiones”, que cubren bienes en caso de expropiación, violencia política y riesgo de pérdida, en otras palabras, valor frente a la agitación política. En este mercado, la capacidad es generalmente muy amplia.

La capacidad global es de alrededor de US$ 1.200 millones para un riesgo para una empresa, por un riesgo que dure entre tres y cinco años, afirmó Anne Marie Thurber, directora general de Zurich en la unidad Riesgos Crediticios y Políticos de América del Norte.

Restoule añadió que los gerentes de riesgos pueden crear empresas, en las que alquilan activos en lugar de poseerlos. Ello sería una de las técnicas de «peaje», en la que las empresas pagan una suma a los fabricantes o productores a cambio de una participación en los ingresos.

“Existen varias formas de este tipo de acuerdos, en los que la empresa no desea poseer ni operar activos”, explicó Restoule. “Si uno mira el proceso de gestión de riesgos, se está atenuando el impacto en el balance”.