“Es un cambio de reglas de juego poco acertado si uno quiere fomentar el mercado de capitales”, dijo en el Programa de TV Cable Pool Económico Eduardo Melinsky, del Estudio Melinsky, Pellegrinelli y Asoc. “Esta norma queda armónica con todas las demás medidas tomadas. Pero si se entra en el detalle, pueden encontrarse cuestiones opinables. Desde el punto de vista de la pureza técnica, se elimina la voluntad de quien maneja las inversiones”, sostuvo Guillermo Díaz, de Ernst & Young.

La Resolución 36.612 de la Superintendencia de Seguros de la Nación, publicada el 27 de octubre en el Boletín Oficial, establece que las compañías tienen 50 días corridos desde la entrada en vigencia para repatriar sus inversiones y disponibilidades radicadas en el exterior.

Los fondos en el exterior suman $ 8.399 millones (8.399.161.359), algo menos de US$ 2.000 millones. El 80 % del total lo concentran 20 aseguradoras.

Los aseguradores están trabajando para hacer un pedido ante el organismo de control para extender el plazo. Por el momento, las compañías se están acercando a la Súper para analizar juntas el impacto de esta medida.

Para analizar el tema, Pool Económico convocó a Guillermo Díaz, socio de la consultora Ernst & Young, y a Eduardo Melinsky, socio cotitular del Estudio Melinsky, Pellegrinelli y Asoc. Melinsky está dedicado a la actividad profesional independiente desde 1992, antes trabajó durante 10 años en entidades del Sistema Financiero Argentino.

Las compañías de Vida, que son las más afectadas porque el 40% de sus inversiones está radicado en el exterior, tienen esa porción afuera por una cuestión de modalidad de contratación (aprobada por el organismo de control). En algún otro caso, por otro lado, estará en juego la definición de la casa matriz que determina que cierta porción de la cartera (sobre todo la de libre disponibilidad) esté radicada en los países de origen.

En conjunto, el 15% de las inversiones de todas las aseguradoras están en el exterior. Las de Vida alcanzan un 40% y las demás están un poco por debajo del 15%.

“Los recursos que corresponden al capital propio excedente a los requerimientos de solvencia y cobertura de inversiones son, de hecho, propiedad de los accionistas. La Ley de Seguros no los alcanza. Entonces, quizás en ese rubro la SSN va a considerar, seguramente, que esa parte es una excepción a la regla general. Es lo que debería ser. Si no, sería un tratamiento asimétrico respecto del resto de la economía,” afirmó Melinsky.