El gobierno brasileño abrió una investigación contra la petrolera estadounidense Chevron por un derrame de crudo frente a las costas cariocas y le impuso una multa de 30 millones de dólares.

El gobierno brasileño abrió una investigación contra la petrolera estadounidense Chevron por un derrame de crudo frente a las costas cariocas y le impuso una multa de 30 millones de dólares.

«La sanción económica es poco severa, pero es la máxima permitida por las actuales leyes» admitió el presidente de la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), Haroldo Lima, quien igualmente avisó que el monto puede casi duplicarse con otras multas que quieren aplicar organismos ambientales y las autoridades de Río de Janeiro.

Aunque la cúpula de la empresa apuntada asumió anteayer su «total responsabilidad» por el escape de 416.000 litros de crudo, la Policía Federal indaga si «intentó perforar el suelo marino en forma clandestina para testear la presencia de petróleo en la capa pre-sal», el gran descubrimiento de hidrocarburos realizado en 2007 por la estatal Petrobras.

Pero no es la única acusación contra la compañía norteamericana: «Brindaron una versión errónea al inicio del desastre, al atribuirlo a una falla geológica. Además, poseían información que debería habernos suministrado y no lo hicieron; y carecían del equipamiento adecuado para la ejecución del plan de abandono del pozo que ellos mismos habían presentado», reprochó Lima.

El funcionario aprovechó también para criticar a la firma Transocean, responsable de esta fallida perforación y del gigantesco derrame registrado en 2010 en un yacimiento de la British Petroleum, en el Golfo de México. La comisión de Medio Ambiente del Senado brasileño aprobó celebrar una audiencia pública para estudiar el caso, a la que serán convocados los ejecutivos de Chevron v los ministros de medio Ambiente Izabella Teixeira, y Minas y Energía, Edison Lobjo.

La ANP calcula que en la primera semana de la fuga fueron vertidos al mar entre 2.700 y 3.000 barriles de crudo, hasta que la empresa comenzó el sellado de la fisura en el lecho marino, el pasado miércoles. «Todavía mana petróleo por una grieta y se produce un goteo en otros nueve puntos de la fisura -recalcó Lima-. Esto termina cuando no filtre ni una gota». Ingenieros de la petrolera acusada reconocieron haber “subestimado» la presión en una reserva submarina cuando perforaban un pozo de alivio en el campo offshore de Frade. Cuenca de Campos, a unos 120 kilómetros de las playas cariocas. Pero aseguran que actuaron con celeridad y aportaron toda la información disponible.