Las compañías del mercado PYME, con frecuencia, protegen su propiedad intelectual registrada en el ámbito federal, como patentes, marcas y materiales con derechos de autor, pero normalmente no protegen de la misma manera la información confidencial de la sociedad y los secretos comerciales valiosos.

No es de extrañarse el énfasis sobre las propiedades intelectuales registradas, particularmente aquellas que directamente impulsan ingresos, entre las pequeñas y medianas empresas, dado sus costos de mantenimiento y desarrollo sustancial y la mayor frecuencia de juicios por violación federal, expresaron varios abogados de propiedad intelectual y expertos en gestión de riesgos. Desafortunadamente, los expertos observaron que ese énfasis normalmente deviene a expensas de los esfuerzos por proteger la amplia gama de información confidencial de la sociedad y secretos comerciales valiosos que pueden ser absolutamente tan importantes para las compañías más pequeñas.

La mayoría de los estados definen a los secretos comerciales como la información técnica que brinda una ventaja económica real o potencial sobre los competidores, incluidas las fórmulas o las pautas de diseño, así como las técnicas o los procesos de servicios o fabricación. La información confidencial incluye los datos no técnicos, sensibles acerca de las operaciones y la estrategia comercial de la compañía, como registros contables, cláusulas contractuales de empleo, estructuras de remuneración, investigación interna de mercado y listas de clientes.