Los dos ferrocarriles más importantes de Canadá están efectuando una revisión de los estándares de seguridad después del fatal choque de trenes ocurrido el 6 de julio, en el que fallecieron 50 personas y se destruyó el centro de una pequeña ciudad de Quebec.

Canadian Pacific Railway Ltd, el segundo operador de trenes más importante de Canadá, informó que ya ha realizado algunos cambios a sus normas de operación. Ya no estacionará trenes que transporten materiales peligrosos en las vías principales que queden desatendidos, y asimismo está generando normas más estrictas en lo que respecta a la manera en que se colocan los frenos que mantienen en su lugar a un tren que no está en movimiento.

El tren fuera de control que embistió la ciudad de Lac-Megantic, en Quebec, había quedado estacionado en una vía principal después de que el ingeniero, único miembro de la tripulación, finalizara su turno de trabajo.

El tren, operado por Montreal Maine & Atlantic Railway (MMA, por sus siglas en inglés), se deslizó por la vía, tomó velocidad, descarriló en el centro de la ciudad que se encuentra a orillas del lago, y algunos de los 72 vagones que transportaban combustible explotaron generando una pared de fuego.

Los investigadores afirmaron que la manera en que estaban colocados los frenos de mano esenciales del tren fue uno de los ejes de su investigación.

Canadian National Railway Co, el principal ferrocarril del país, también ha comenzado a rever su norma para asegurar los trenes a fin de fortalecer sus protocolos de seguridad, según informó Mark Hallman, vocero de la compañía. Se espera que la revisión finalice muy pronto.