El accidente ocurrido en Lac-Mégantic, Quebec, en el mes de julio, provocó la muerte de por lo menos 42 personas y destruyó más de 30 edificios luego de que los vagones del tren que transportaba aceite combustible descarrilaran y algunos explotaran, provocando la peor catástrofe de ferrocarril de Canadá en aproximadamente 150 años. Si bien éste ha sido el accidente más grave de descarrilamiento de vagones que transportan petróleo, recientemente han ocurrido otros.

• A principios de febrero, 21 vagones operados por Southern Corp., con sede en Norfolk, Va, descarrilaron en Vandergrift, Pa., de los cuales 19 transportaban petróleo y perdieron cerca de 4.500 galones de petróleo pesado, según un vocero de la compañía.

• En el mes de diciembre, los vagones de un tren que transportaba petróleo operado por BNSF Railway Co., con sede en Fort Worth, Texas, descarrilaron cerca de Casselton, N.D. después de una colisión, en la que se derramaron 400.000 galones de petróleo y fue necesario evacuar aproximadamente a 1.400 personas, según el Consejo Nacional de Seguridad del Transporte (National Transportation Safety Board).

• En el mes de noviembre, 26 vagones de un tren con 90 vagones que transportaba petróleo descarriló en Aliceville, Ala., luego los vagones que transportaban el petróleo se incendiaron, liberando petróleo en una zona pantanosa, según informó la Administración Federal de Ferrocarriles. Los informes de la prensa indicaron que el tren, operado por Genesee & Wyoming Inc., con sede en Darien, Connecticut, derramó cerca de 750.000 millones de galones de petróleo.