Las empresas del mercado medio continúan expandiendo su uso de medios sociales, blogs y otras herramientas de marketing en la web, pero pocas han tratado en forma adecuada las posibles exposiciones de responsabilidad civil con contenido editorial en línea.

En una encuesta de líderes sénior mayoritariamente en pequeñas y medianas empresas llevada a cabo por Grant Thornton L.L.P., con sede en Chicago, en junio de 2013, el 68% de los encuestados manifestó que los sitios web de medios sociales, como Facebook, Twitter y LinkedIn y las plataformas de distribución de contenido, como WordPress, Blogger, Pinterest y YouTube son importantes o esenciales para la estrategia societaria de su compañía. El 66% expresó que el uso por parte de su compañía de dichas plataformas probablemente aumentaría durante los próximos 12 meses.

“Ha variado muy radicalmente en los últimos cinco años, a medida que más medianas empresas abarcan activos de tecnología e información”, indicó Kevin Kalinich, líder de la práctica mundial de riesgos cibernéticos y de la red en Aon Risk Solutions, con sede en Chicago, unidad de Aon P.L.C. “Las medianas compañías más inteligentes allí desean incrementar las ventas y reducir los costos y, a fin de hacerlo, en muchos casos significa que adoptan una presencia en línea.”

El problema subyacente, manifestaron los expertos, es que al publicar contenido en línea, las empresas de todos los tipos pueden exponerse a responsabilidades civil y regulatoria especializadas que, típicamente, son competencia de los editores de diarios, transmisoras de televisión y otras firmas tradicionales de medios.

Los expertos indicaron que la concientización de base de los riesgos vinculados con las estrategias de marketing social en línea parece crecer entre los ejecutivos y gerentes sénior del mercado medio. Sólo el 13% de los líderes sénior consultados en la encuesta de 2013 de Grant Thornton expresó que no pensaban que el contenido de medios sociales de su empresa presentaban un riesgo considerable para la organización, con respecto al 22% en 2011.