Según un informe publicado por Swiss Re Ltd., a pesar de las 189 catástrofes naturales que ocurrieron el año pasado (la cantidad más alta en los registros de la compañía), las pérdidas económicas y las pérdidas aseguradas generadas por desastres causados por el hombre fueron inferiores en 2014, en comparación con 2013.

De acuerdo con el estudio Sigma realizado por Swiss Re, las pérdidas aseguradas generadas por catástrofes naturales y desastres causados por el hombre ascendieron a US$ 35.000 millones en 2014, mientras que las pérdidas económicas ascendieron a aproximadamente US$ 110.000 millones.

El estudio revela que las catástrofes naturales representaron US$ 28.000 millones de los US$ 35.000 millones de pérdidas aseguradas, y US$ 101.000 millones de los US$ 110.000 millones de pérdidas económicas en 2014.

La pérdida asegurada generada por catástrofes más costosa en 2014 fue aquella originada por las tormentas eléctricas y de granizo ocurridas en los EE.UU. en el mes de mayo, que tuvieron como resultado pérdidas aseguradas por US$ 2.900 millones.

Según el estudio, una tormenta de nieve en Japón, en el mes de febrero, provocó pérdidas aseguradas por US$ 2.500 millones; mientras que la tormenta de viento y granizo denominada Ela, que afectó partes de Bélgica, Francia y Alemania en el mes de junio, provocó pérdidas aseguradas por US$ 2.200 millones.

La mayor pérdida de vidas humanas a raíz de una catástrofe natural en Europa, en 2014, fue de 82 personas fallecidas debido a las fuertes lluvias ocurridas en Bosnia, Croacia y Serbia en el mes de mayo. El estudio indica que las pérdidas económicas totales por ese incidente se estimaron en alrededor de US$ 3.000 millones, pero en gran parte no estaban aseguradas.

El estudio asimismo sostiene que hay áreas de los Estados Unidos de Norteamérica que también están infraseguradas.

El informe indica que, por ejemplo, el terremoto en el sur de Napa ocurrido en California en el mes de agosto provocó daños estructurales y de inventario de aproximadamente US$ 700 millones, pero las pérdidas aseguradas fueron solamente de US$ 160 millones.