Las aseguradoras que se expanden a nuevos mercados deberían ser conscientes de las diferencias generalmente significativas entre los países a los que se dirigen y no tratarlos como mercados emergentes genéricos, expresó Denis Kessler, presidente y director ejecutivo (CEO) de SCOR S.E., con sede en París.

Un examen más minucioso de las exposiciones a las que se enfrentan las aseguradoras en los mercados emergentes revelará las diferencias entre los mercados y el nivel de riesgos catastróficos que asumen, el cual, por lo general, es mayor al que piensan las aseguradoras, indicó.

“Los mercados emergentes no son clones” y cada mercado requiere una estrategia y un enfoque diferente, manifestó el Sr. Kessler durante una sesión de panel en el Seminario de la Sociedad Internacional de Seguros en Río de Janeiro. Los diferentes sistemas jurídicos, los diferentes tamaños de familia, las diferentes creencias religiosas y las diferentes actitudes frente al riesgo originan características específicas para cada mercado, agregó.

Por lo general, a las aseguradoras les resulta difícil evaluar las exposiciones a las que se enfrentan en los mercados emergentes ya que la información no siempre se encuentra disponible y los modelos de suscripción habitualmente cubren sólo las regiones desarrolladas, expresó el Sr. Kessler.

El panorama de las exposiciones a catástrofes de los denominados países BRIC (Brasil, Rusia, India y China) es un ejemplo de la dificultad de evaluar las exposiciones a catástrofes naturales.

Tradicionalmente, Brasil ha sido considerado un país con pocas exposiciones a catástrofes dado que no ha estado expuesto a huracanes y no se halla en zona de terremotos, indicó. No obstante ello, en los últimos años, las inundaciones en Brasil han llevado a importantes derrumbes.

Asimismo, la tormenta tropical Catarina tocó tierra en Brasil en 2004. Si bien los huracanes en el Atlántico y las tormentas tropicales tradicionalmente ocurrieron en el Atlántico Norte, es posible que el cambio climático lleve a exposiciones a huracanes en el Atlántico Sur, expresó el Sr. Kessler.