Según los expertos en cautivas, las aseguradoras cautivas pueden ser la base de un programa de gestión de riesgos empresariales (ERM por sus siglas en inglés) para las compañías que buscan promover sus estrategias de gestión de riesgos.

Según los expertos, la composición multidisciplinaria de los directorios de las cautivas junto con sus tradicionales fortalezas en la gestión de reclamos y la fijación del precio del riesgo se combinan para producir una poderosa herramienta de ERM.

Una de las principales ventajas de tener una aseguradora cautiva involucrada en prácticas de ERM es que la mayoría de las cautivas de una sola empresa madre son subsidiarias íntegramente consolidadas con sus compañías controlantes, de modo que, cualquier esfuerzo que reduzca los reclamos y otros gastos relacionados con el riesgo tiene un efecto directo en el balance general de la compañía controlante, explicó Michael Maglaras, consultor de seguros y cautivas en el Foro Mundial de Cautivas en Boca Ratón, Florida.

Las cautivas son herramientas útiles para determinar cuáles exposiciones deberían ser aseguradas o autoaseguradas.  “Las cautivas existen para analizar y entender la gestión del balance.

En la administración de cautivas, el tema de los reclamos es la parte menos atractiva, pero es la más importante”, añadió.