Según revela una encuesta publicada, los profesionales de la seguridad no pueden seguir el ritmo a las amenazas a la seguridad cibernética contra las compañías, dado que las amenazas externas e internas cambian de la noche a la mañana a partir de tecnologías conocidas y otras emergentes.

El estudio de algo más de 1.000 profesionales de la seguridad en los Estados Unidos de Norteamérica, Gran Bretaña y Canadá, presenta una imagen de crecientes presiones sobre las organizaciones debido a la falta de las habilidades especializadas necesarias, presupuestos ajustados y una educación deficiente de los empleados.

Las amenazas emergentes han cambiado en forma radical desde hace un año a esta parte, ya que las preocupaciones por la gestión de la seguridad respecto de los medios sociales y los grandes proyectos de datos han disminuido abruptamente, para ser reemplazadas por nuevos riesgos.

El 47% de los profesionales de la seguridad actualmente afirma que la presión para trasladar sus organizaciones de sistemas de computadora internos a servicios de Internet con base en la nube se ha convertido en la mayor amenaza emergente para su empresa, en comparación con un 25% que afirmaba lo mismo el año anterior.

El estudio determinó que el 54% de los encuestados creía que los niveles de personal de seguridad dentro de sus organizaciones debían duplicarse, y otro 24% indicó que era necesario cuadruplicarlos, para poder hacer frente a las diversas cuestiones relacionadas con la seguridad cibernética que enfrentan.

Las empresas deben lidiar con atacantes determinados y bien financiados a medida que sus organizaciones generan grandes cantidades de datos que es necesario defender no solamente de ataques externos sino también de ataques internos que se filtran en el trabajo gracias a empleados desprevenidos que usan cada vez más sus propios teléfonos móviles en lugar de utilizar los dispositivos controlados por la compañía.

A pesar de esto, una de las mayores quejas que se advierte en la encuesta es la presión por lanzar en forma prematura nuevos proyectos tecnológicos o nuevas aplicaciones tecnológicas, no obstante las preocupaciones en materia de seguridad. El 77% de los encuestados afirmó que recibía presiones para lanzar proyectos demasiado pronto.

No obstante ello, sorprendentemente, el 70% de los encuestados indicó que consideraba que su propia organización estaba segura en lo que respecta a ataques cibernéticos y compromisos respecto de la integridad de los datos.

Este resultado sugiere una falsa sensación de seguridad a la luz de un reciente estudio llevado a cabo por Ponemon Institute, que indicó que el 43% de las compañías había sufrido una violación de datos el año pasado. Esta desconexión fue más pronunciada en Gran Bretaña, donde un 80% de los encuestados indicó que su organización estaba segura.

La encuesta fue realizada entre los meses de diciembre y enero por una empresa a la cual Trustware tercerizó el trabajo, y se obtuvieron respuestas de más de 600 profesionales de la seguridad de los Estados Unidos de Norteamérica y otros 200 de Canadá y 200 de Gran Bretaña.