Las compañías aseguradoras del Costa Concordia deberían cubrir el siniestro que dejó, hasta ahora, 11 muertos incluso si se prueba que hubo un error del capitán del buque, explicó Gilles Mareuse, director de seguros marítimos de la compañía Allianz, en París.

El empresario juzgó prematuro cifrar el costo del naufragio, aunque admitió que los valores suelen ser muy importantes y alcanzar fácilmente los U$S 800 millones por la cantidad de personas afectadas. «Pero no quiero especular sobre este caso, ya que es muy difícil de evaluar con los datos que se conocen», aclaró.

Mareuse detalló los tipos de seguros que contratan las empresas de los cruceros. «Hay dos tipos: por daños al propio buque (desde motores hasta acondicionamiento) y el que cubre la responsabilidad civil del armador con respecto a pasajeros, tripulación, terceras personas y por contaminación. En este caso, los principales actores mundiales de los seguros marítimos están implicados, porque se recurre a un amplio panel de empresas que forman juntos una coaseguradora», señaló.

A partir de su experiencia, en estos contratos hay muy pocos motivos de exclusión, para no pagar la indemnización. «Para el Costa Concordia, se trata de un accidente de navegación que provocó el naufragio. Una falta intencional o inexcusable en tierra, el riesgo de una guerra o de un incidente nuclear o la navegación en zonas expuestas sin declaración, podrían constituir un motivo de rechazo, pero no una eventual falla del capitán», precisó. >> Continuar leyendo

Fuente: LaGaceta