Los inversores de Silicon Valley están apostando en grande a las nuevas tecnologías para proteger las redes informáticas.

Los inversores de Silicon Valley están apostando en grande a las nuevas tecnologías para proteger las redes informáticas, con la esperanza de beneficiarse de una serie de ataques cibernéticos a compañías y organismos gubernamentales.

Muchas startups de seguridad se están centrando en la protección a nivel de redes, y no en computadoras individuales o hardware, impulsadas por la proliferación de dispositivos móviles y la tendencia a la “cloud computing” o computación en la nube, donde los datos se almacenan en la Web.

“Es un área de mucho interés para nosotros”, afirmó Bill Maris, socio gerente de Google Ventures, que a principios de año invirtió una suma no revelada en Dasient, una compañía con sede en Sunnyvale, California, que protege sitios web de ataques de malware.

“Es un problema difícil de resolver….y ofrece muchas oportunidades”, agregó.

Las inversiones para este año en el sector de la seguridad informática parecen que superarán los US$ 432,3 millones del año pasado, tras haber alcanzado ya los US$ 147,4 en el primer trimestre, según datos de Thomson Reuters recopilados de la Asociación Nacional de Capital de Riesgo (National Venture Capital Assn.).

Si bien son muy inferiores a los niveles de miles de millones de dólares alcanzados antes de la crisis financiera de 2008, los números reflejan un resurgimiento del interés de Silicon Valley en el sector, impulsados por tres factores principales.

El primero es una serie de ataques cibernéticos a compañías que van desde Citigroup Inc. hasta Sony Corp., e instituciones desde el Fondo Monetario Internacional hasta el Senado de los Estados Unidos.

Se han celebrado muchos acuerdos, tales como la adquisición por parte de Intel Corp. de McAfee Inc., el segundo fabricante de software de seguridad en los Estados Unidos, por US$ 7.680 millones este año. También hubo acuerdos menores, tal como la compra por parte de Dell Inc. de la firma de seguridad de redes SecureWorks, financiada por Noro-Moseley Partners, Alliance Technology Ventures y Sbk Capital L.L.C.; y la adquisición por parte de Hewlett-Packard Co. de la compañía de software de seguridad Fortify, financiada por, entre otros, Kleiner Perkins.

El mercado de las OPI también ofrece grandes oportunidades para las empresas de capital de riesgo que buscan estrategias de salida.

Las empresas de seguridad cibernética, tales como Sourcefire y Websense, les han caído en gracia a los inversores, y una cantidad de compañías de brokerage, inclusive Bank of America y Citigroup, recientemente han comenzado a considerar o pagar más por estas empresas.