Los agricultores de los Estados Unidos finalizaron sus planes de seguros agrícolas para la plantación de primavera con críticas del programa subsidiado por el gobierno que dice que los aseguradores se preparan para una gran oferta luego de la sanción del nuevo proyecto de ley agrícola de cinco años. Los agricultores que contrataron el seguro agrícola para el 15 de marzo, en realidad, no gozarán los mejores subsidios de la nueva ley federal, que entra en vigencia con el año de cosecha 2015.

Pero los agricultores de granos en 2014 aún verán hasta los dos tercios de sus primas de seguros pagadas por el gobierno. Las compañías de seguros privadas asimismo aún se beneficiarán del gobierno como su “reasegurador”, acuerdo que los críticos dicen limita sus pérdidas a la vez que impulsan las ganancias por suscripción. Con el nuevo proyecto de ley agrícola, la generosidad del gobierno pasa a ser aún mayor el próximo año.

“Creo que definitivamente los contribuyentes perdieron con ese proyecto de ley agrícola. Hubo mucho dinero que podría haberse ahorrado a fin de reducir el déficit pero optaron por no hacerlo”, manifestó Bruce Babcock, economista agrícola en Iowa State University quien ha estudiado el seguro agrícola por más de una década. Según le manifestó el Sr. Babcock a Reuters: “La industria está ejerciendo mucha presión”. “Se trata de si frotas mi espalda, frotaré la tuya.”

Un nuevo proyecto de ley agrícola se mantuvo por más de un año discutiendo acerca de reducciones en vales por alimentos y programas subsidiados para las personas de bajos recursos. Los partidarios también ofrecieron reducciones en los pagos directos a los agricultores estimados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por su sigla en inglés) en $40.000 millones durante 10 años. Pero el 80% de dichos ahorros, aproximadamente $33.000 millones, de acuerdo con la información suministrada por CBO, reaparece en el nuevo proyecto de ley agrícola como “mejor” seguro agrícola, expresan los reformadores.