Según informaron los fiscales de los EE.UU., Duke Energy Corp se declaró culpable de delitos relacionados con el medioambiente por un derrame de cenizas de carbón, provenientes de una planta de energía en Carolina del Norte, en un río, y por el manejo de cuencas de cenizas de carbón en el estado.

La admisión de culpabilidad, realizada ante un tribunal federal en Greenville, Carolina del Norte, por la mayor compañía de servicios públicos del país, se esperaba en virtud de un acuerdo al que se arribó con el Departamento de Justicia de los EE.UU., que fue anunciado en el mes de febrero de 2015.

Como parte del acuerdo, Duke acordó pagar US$ 102 millones en concepto de multas y proyectos ambientales, y reservar más de US$ 3.000 millones para cumplir con los estándares ambientales.

La compañía admitió fallas en cinco de sus plantas de energía durante varias décadas, lo que permitió que las cenizas de carbón ingresaran en los cursos de agua, incluidos los problemas documentados con las tuberías de 48 pulgadas que provocaron el derrame en el río Dan ocurrido en febrero de 2014.

Duke y sus subsidiarias se declararon culpables respecto de nueve infracciones menores de la Ley de Aguas Limpias (Clean Water Act).

En una declaración, la compañía prometió “operar nuestro sistema de la manera más segura posible”.

Duke ha acordado, en forma separada, cerrar y limpiar los lugares donde hay cenizas de carbón en 14 plantas de carbón ubicadas en Carolina del Norte, si bien sus métodos han sido controvertidos.

Los críticos en materia ambiental de Duke se mostraron muy conformes con el acuerdo, uno de los más grandes realizado por infracciones respecto de las aguas limpias, pero afirmaron que los juicios continúan.