Según un informe publicado por Impact Forecasting, un equipo modelador de catástrofes de Aon Benfield Group, Inc., los siniestros resultantes del brutal clima invernal que azotó a los EE.UU., junto con los daños provocados por tifones e inundaciones en Asia, ayudaron a constituir pérdidas aseguradas globales superiores a los US$ 1.000 millones en el mes de febrero.

El informe indica que, durante este mes, cinco períodos separados de nieve intensa, frío glacial, lluvia helada y hielo afectaron el noreste, atlántico medio, medio oeste, llanuras y sudeste de los Estados Unidos. Las tormentas tuvieron un impacto más grande de lo normal en Nueva Inglaterra, donde el total de las nevadas alcanzó las 31 pulgadas en ciertas partes de Massachusetts y varias construcciones se derrumbaron bajo el peso de la nieve.

Otras regiones, como las islas de Indonesia Java, Bali y Nusatenggara Occidental sufrieron inundaciones provocadas por las fuertes lluvias que cayeron del 31 de enero al 2 de febrero. El 8 de febrero, una lluvia torrencial inundó la capital de Indonesia, Yakarta. Seis personas murieron debido a las inundaciones que provocaron las lluvias y se estima que los daños económicos alcanzaron los US$ 235 millones.