El Banco Central Europeo (ECB, por sus siglas en inglés) afirmó que la baja récord de las tasas de interés estaba generando más presión sobre las compañías de seguros y los bancos, y advirtió que cualquier venta de acciones y bonos podría perjudicar la recuperación de la Eurozona. En su Revisión de Estabilidad Financiera semestral, el ECB también indicó que los riesgos provenientes de Grecia para los gobiernos de la Eurozona se han “incrementado abruptamente”, pero que los costos de sus préstamos y sus perspectivas de crecimiento estaban siendo ayudados por medidas como, por ejemplo, el programa de compra de bonos del ECB. Sin embargo, el efecto secundario negativo de ello era la presión que generaba sobre las compañías de seguros, a las que les está resultando difícil encontrar activos que paguen lo suficiente para cubrir sus costos, y sobre los bancos en lo que respecta a su rentabilidad. El mensaje del ECB reitera advertencias similares del Fondo Monetario Internacional y de uno de los principales entes de reglamentación de Europa. El informe del ECB indicaba que “tales condiciones del mercado generan un desafío importante para la rentabilidad de algunas compañías de seguros en el mediano plazo, con la posibilidad de erosionar las posiciones de capital a largo plazo”. En general, el ECB indicó que actualmente había cuatro riesgos principales para la estabilidad financiera de la Eurozona.