En lo que va del año, en Antioquia, Colombia, 183 vehículos han sido hurtados, mientras que en el mismo lapso de 2014 los amigos de lo ajeno tomaron un total de 163, un incremento de 12% según cifras de la Policía Nacional. A pesar de ello, sólo 27% de los colombianos cuenta con un seguro voluntario de automóviles.

Las cifras son parte de las estadísticas de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), que contabiliza en 2,2 millones de vehículos los que cuentan con ese tipo de seguro en comparación con los ocho millones de vehículos que circulan por todo el país.

Es interesante observar que mientras en la región la criminalidad relacionada a vehículos se incrementó 12%, el ramo de seguros automotrices subió en una cifra cercana, que fue 8,7%.

Consultados sobre la explicación del incremento, Fasecolda respondió oficialmente señalando que “día a día más colombianos toman conciencia de protegerse contra los riesgos, pensando en el patrimonio y el bienestar propio y de sus familias”, y que actualmente el sector se encuentra desarrollando nuevos productos a la medida de cada persona, e invirtiendo en nuevos canales de acceso para aumentar la penetración en el mercado y construir un país cada vez más seguro.

En promedio el seguro cuesta el 3% del valor del carro y la prima promedio se encuentra en $1’000.000. El precio del producto siempre dependerá del tipo de vehículo y las coberturas que la persona quiera contratar. Hay seguros para todos los bolsillos y ajustados a todas las necesidades.

Las expectativas del sector asegurador dependen de lo que crezca o deje de crecer la industria. Dado que las ventas se esperan que este año no sean mayores a 300.000 unidades, es decir una disminución del 8% y dada la correlación que hay entre los dos sectores, es posible que las primas crezcan menos del 5% a diciembre de 2015, según Fasecolda.

Al parecer, la mayoría de los colombianos ha optado por asegurarse con lo obligatorio, el Seguro Obligatorio de Automóviles (Soat). Sin embargo, hay que recordar que el mismo sólo cubre lesiones y accidentes personales, mas no daños materiales de los vehículos, que podrían llevar desde una estancia en el taller por semanas a la pérdida total del carro.

Es por ello que la federación de aseguradores hace un llamado a que se contrate el seguro voluntario de automóviles para tener una protección más integral. “Esta es la mejor manera de proteger el patrimonio propio contra los múltiples riesgos que existen al momento de conducir, como los daños por accidentes de tránsito, el hurto del carro, los perjuicios ocasionados a bienes de terceros y la muerte o lesiones generadas a otras personas como consecuencia de un accidente”.