Buenafuente

En proporción la fina suele tener mayor siniestralidad que la campaña de grano grueso. La asegurabilidad viene creciendo en superficie. Existen zonas donde el riesgo es mayor. Durante la campaña de fina pasada la siniestralidad bajó.

En pocos meses el ciclo de los cultivos se renueva y el productor comenzará a pensar en la campaña de grano fino. Si bien el trigo y la cebada siguen siendo los cereales de invierno con más hectáreas sembradas en la Argentina, cabe mencionar que el garbanzo, la colza y la arveja vienen creciendo en aceptación durante los últimos dos años. Para esta nueva campaña, a menos de dos meses del inicio de la campaña en el sudoeste, los pronósticos climáticos son favorables en cuanto a lluvias y temperatura lo que puede favorecer la intención de siembra. Además el principal motivo para incluir trigo o cebada en la rotación es la necesidad de realizar una cobertura invernal del lote, sirviendo además para mejorar la estructura del suelo.

Uno de los factores que será determinante este año es la cambiante situación climática que ha marcado el éxito o no de campañas anteriores. En este sentido no todas son malas noticias para los cereales, ya que viene creciendo el número de productores que no arriesgan y aseguran sus cultivos tomando el costo del seguro como un insumo más.

Si bien los cultivos de trigo y cebada comienzan a sembrarse en mayo, el mayor riesgo aparece al comienzo de encañazón. En ese momento es cuando las plantas están más susceptibles a sufrir daños los que se dan generalmente por granizo o las heladas tardías, sobre todo en el sur de Pcia. de Bs As. En proporción “la fina” suele tener mayor siniestralidad que la campaña de grano grueso. Y si bien existen zonas de bajo índice siniestral y zonas del país donde el riego es mayor, el cambio climático se encarga de desdibujar estos límites año a año.

Las zonas más riesgosas para la helada tardía en fina son: el Sudeste y Sudoeste de Buenos Aires. Estos fenómenos de frío que se dan durante octubre y el daño causado en ese estadio del cultivo, puede ser muy severo.

La siniestralidad en la campaña pasada:

Para una compañía de Seguros el cierre de la campaña de cosecha fina se da a finales de enero cuando se comparan las primas tomadas con los siniestros que se pagaron. Según explica Marcelo Rizzi, Gerente Comercial de Victoria Seguros, durante las campañas 2012 y 2013 los resultados para las aseguradoras no fueron buenos en general ya que se terminó con siniestralidades del 110% o más. Recién durante la campaña pasada la siniestralidad bajó considerablemente, y esto se debe básicamente cuestiones como el descenso de situaciones climáticas complicadas (heladas y granizo), la posición de muchas compañías que fueron más prudentes al suscribir los riesgos, ajustes de tasas de primas en zonas con alta siniestralidad, entre otras.

Aunque la gran mayoría de las pólizas se toman para trigo y cebada, y en menor medida avena y colza también es de destacar que vienen creciendo las has protegidas en arveja y garbanzo. Las legumbres se han mostrado como alternativa en los últimos años y en Victoria también los aseguramos. Para este tipo de cultivos que son más susceptibles al daño de granizo se aplica un deducible a cargo del asegurado del 10% de la suma asegurada de la superficie afectada por el siniestro, agrega el Ing. Agr. Guillermo Romero responsable de Suscripción de seguros agrícolas de Victoria Seguros.

“El productor que asegura grano fino en Victoria Seguros también cubre su cultivo de grano grueso, tenemos una cartera de productores muy leales y sobre todo sin han tenido un siniestro. Brindamos un plan de cobertura integral y real. La mayoría de los productores que se aseguran en Victoria tienen programa de fina y gruesa ya planificado para todo el año. Muchos de ellos contratan el seguro con el programa armado y presentan todo su programa de siembra y cosecha lo que nos permite evaluar mucho mejor cada situación y así brindarle un mejor servicio. El seguro debería ser un insumo más como lo es el herbicida o el fungicida si se lleva adelante una explotación agrícola planificada y apuntando a obtener altos resultados. Es parte de la inversión porque le permite recuperar parte del área siniestrada. Cabe recordar que al menos en nuestra compañía las carencias son de 5 días por eso se recomienda no esperar a tener la tormenta encima para salir a contratar un seguro”, sostuvo Romero.