Los EE.UU. y Canadá anunciaron normas de seguridad largamente esperadas para los trenes que transportan petróleo, dado que los entes de reglamentación intentan reducir los riesgos después de una serie de accidentes con explosiones que acompañaron el aumento del transporte de petróleo por ferrocarril.

Estas normas exigen un rápido retiro de los vagones cisterna más antiguos, que se consideran inseguros durante los descarrilamientos, y son más enérgicas que incluso algunas de las propuestas más estrictas que se han presentado. El sector de los ferrocarriles y el sector energético ya han manifestado sus preocupaciones respecto de que el plazo requerido para este retiro no es factible, y los posibles costos de miles de millones de dólares serán demasiado altos para las pequeñas mejoras respecto de la seguridad que traen aparejadas.

Los vagones cisterna construidos después de octubre de 2011 que cumplen con estándares más actualizados, conocidos como CPC-1232, sin cascos reforzados, se retirarán como máximo en 2020, tres años antes que en el caso de las normas propuestas en Canadá a principios de este año, que ya se consideraban rigurosas.

Los trenes que transportan petróleo estarán restringidos a un máximo de 80 kms por hora.

Los frenos neumáticos controlados electrónicamente (ECP, por sus siglas en inglés) requeridos accionan todos los ejes en forma simultánea en lugar de hacerlo uno por vez como en el diseño actual, algo que los defensores en cuestiones de seguridad han indicado que es un avance importante.

Estos estándares más estrictos llegan casi dos años después de que un tren que transportaba petróleo descarrilara en la ciudad canadiense de Lac Megantic en julio de 2013, explotando y matando a 47 personas. Desde entonces, han ocurrido varios accidentes de gran magnitud con trenes que transportaban petróleo en áreas rurales de América del Norte.

Las normas ya han generado un intenso debate entre los propietarios de los vagones cisterna, las empresas ferroviarias y los entes de reglamentación federales. Los nuevos vagones cisterna deben contar con cascos con mayor espesor, placas de protección de cabezal, frenos neumáticos controlados electrónicamente y válvulas de alivio de presión, todas características que los entes de reglamentación han considerado esenciales para mejorar la seguridad al transportar petróleo por tren.