Unidades de Allianz S.E., con sede en Munich, y QBE Insurance Group Ltd., con sede en Sidney, son las compañías de seguros de lesiones personales y de responsabilidad civil contra terceros, respectivamente, del operador de trenes de pasajeros español Renfe-Operadora, que sufrió un choque fatal.

El tren de Renfe descarriló cerca de la ciudad de Santiago de Compostela, en España, con un saldo de por lo menos 78 personas fallecidas. La investigación del descarrilamiento todavía continúa.

Iván de la Sota, director ejecutivo de Allianz Seguros, emitió una declaración en la que lamentó la pérdida de vidas humanas. En la declaración se afirmaba que la cobertura de accidentes personales para todos los pasajeros es obligatoria en virtud de las leyes de España, y que la compañía de seguros envió un equipo al lugar del accidente para ayudar en la investigación y socorrer a las víctimas.
Un vocero de QBE confirmó que la compañía cubría las pérdidas por responsabilidad civil contra terceros de Renfe.