En un reciente congreso de compañías aseguradoras de América Latina y El Caribe, cumplido en la ciudad de Mar del Plata, Argentina, se trató sobre los diversos tipo de fraudes que se presentan en la actualidad en el campo del seguro, principalmente lavado de activos que afecta tanto al sector privado como público.

Por nuestro país participaron el Dr. Rubén G. Bogado Martínez, asesor jurídico de La Consolidada de Seguros, y el Lic. Jorge Patricio Ferreira, actual presidente de la Asociación Nacional de Derecho de Seguro (AIDA), Sección Paraguay.

Según Ferreira, en la oportunidad se concluyó que la única forma de erradicar el fraude con carácter internacional es denunciando los hechos a la fiscalía. Para eso hace falta toda una política de Estado con miras a fortalecer el sistema judicial del país para llegar a buen puerto.

Un Estado organizado debe evitar que el dinero público aportado por los contribuyentes para financiar el Presupuesto General de Gastos de la Nación no vaya a parar en manos de personas inescrupulosas, expresó Ferreira. Paraguay, por sus características geográficas, tiene que construir más rutas y cuando el Estado licita los proyectos, se presentan las contratistas que en muchos casos no cumplen con los contratos, construyendo asfaltados ordinarios que finalmente se destruyen antes del tiempo establecido, sin llegar a los diez años, como mínimo.

Según Ferreira, en Paraguay la siniestralidad es baja. El mayor problema que se observa es la falta de cumplimiento de las obligaciones de los proveedores del Estado. En primer lugar, en las licitaciones se requiere de un seguro de mantenimiento de oferta para que la empresa adjudicada no desista de hacer el trabajo por el precio pactado. Después se necesita de un seguro de cumplimiento del contrato y a veces hay contratos que permiten en anticipo financiero, que también se garantiza con una póliza.

De acuerdo a lo explicado por Ferreira, es recomendable que las aseguradoras denuncien los fraudes, identifiquen a la sociedad defraudadora con todos sus responsables. Admitió que en nuestro país existe un problema cultural ya que nadie quiere figurar en una nómina de defraudados por cuidar su imagen.

Al fraude se debe combatir entre todos porque el defraudador no actúa solo, concluyó Ferreira.

Fuente: abcdigital