Según un grupo comercial, en 2011 la tasa de accidentes aéreos está en camino de alcanzar su punto más bajo de la historia.

De acuerdo con las estadísticas recolectadas por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, la tasa de accidentes lo suficientemente graves como para destruir un avión fue en 2011, hasta Noviembre, 52% más baja que la media de los últimos cinco años completos.

Perry Flint, vocero de IATA, con sede en Washington, afirmó en una entrevista que la tasa de 0,34 accidentes por millón de vuelos correspondiente a 2011 es la más baja desde la Segunda Guerra Mundial, cuando comenzó la industria aeronáutica moderna. Es un 68% menor a la tasa de 1,05 registrada en 2001.

“Es una tendencia a largo plazo”, dijo Flint. “2011 no resulta una anomalía”.

La cantidad de muertes en accidentes aéreos en todo el mundo se encuentra en sus niveles más bajos desde 2006, el primer año en el que IATA publicó datos en esa categoría en su sitio web.  Hasta el mes de noviembre, 486 personas habían muerto en accidentes aéreos, en comparación con el anterior número de 502 víctimas fatales registradas en 2008.

Se debería ser cauteloso al considerar los datos registrados en un año, dado que lleva muchos años desarrollar tendencias en materia de seguridad aérea.

Sin embargo, las mejoras tecnológicas en la fabricación de aeronaves y dispositivos de seguridad introducidas durante las últimas dos décadas han casi eliminado algunos tipos de accidentes.

África continúa siendo la región más peligrosa para volar según datos de la IATA. Hasta el mes de noviembre, ocurrieron 3,93 accidentes graves por millón de vuelos. Esa tasa fue 29% inferior al promedio de los últimos cinco años.

América Latina  fue la segunda región más peligrosa, con 1,43 accidentes por millón de vuelos, informó la IATA.

Según la Asociación, este año no se han registrado accidentes graves en Europa ni en el norte de Asia.

De acuerdo con los datos del grupo, se registró un accidente grave en aproximadamente 10 millones de vuelos en América del Norte. Según AviationSafetyNetwork, un sitio web que informa sobre accidentes, el accidente ocurrido el 20 de agosto de un Boeing 737-200 contratado por First Air dejó 12 muertos en Resolute, Canadá.

Los datos de la IATA sirven para hacer un seguimiento de los accidentes que involucran aerolíneas regulares y no regulares y aviones construidos en Occidente. Los números de fin de año no incluirán el accidente ocurrido en Bishkek, Kirguistán, en el que un Tupolev Tu-134 de fabricación soviética se estrelló mientras intentaba aterrizar.  Según AviationSafetyNetwork, citando informes de la prensa local, al menos siete personas sufrieron heridas luego de que el avión se partiera e incendiara.

La definición de la IATA de un accidente grave no incluye algunos incidentes que los investigadores aeronáuticos consideran peligrosos. Por ejemplo, un Boeing 737 de Southwest Airlines Co. (LUV) que perdió una sección del fuselaje de 1.5 m el 1 de abril en Arizona no está incluido porque el daño no fue suficiente como para destruir la nave.

El tipo más común de accidente grave ocurre cuando una aeronave se sale de pista durante el despegue o aterrizaje.

Esos accidentes constituyen el 23% de los accidentes graves.